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Season of the Devil

Fino filipino

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Escrito por Javier Acevedo
el 06 de septiembre del 2020

De qué va

Hugo Haniway es un poeta que imita a Orfeo, no tanto porque sea el artista definitivo como por estar dispuesto a buscar a su esposa, la doctora Lorena, en las profundidades selváticas del infierno filipino. Son los años 70 y el dictador Ferdinand Marcos decidió armar a los civiles para que eliminaran a cualquiera que consideraran un prosoviético endemoniado o un musulmán embaucador. Por algún capricho poético todos los personajes cantan sus líneas y el descenso de Hugo a los infiernos es narrado por un coro de cánticos tradicionales. Poesía, folclore y campesinos filipinos con complejo de tiktokers se entremezclan en esta peculiar crónica que quiere hablar del despotismo colonial y la miseria postcolonial para concluir describiendo la abulia espiritual de toda una patria.

Nombres propios

Lav Diaz es un cineasta filipino con complejo de Chev Chelios, el protagonista de “Crank: Veneno en la sangre”: si cualquiera de sus películas baja de las cuatro horas corre el riesgo de que el veneno llegue a su corazón. Esta dura 234 minutos y si te preguntas si viéndola alcanzarás una epifanía intelectual a la altura de las erecciones que genera en los críticos, la respuesta es no. En una entrevista a El Periódico, el bueno de Díaz dijo que “Mi Dios es la fe en el cine”. Esa sentencia denota una cinefilia litúrgica aburrida, pero muestra lo que hace especial a sus películas. Su veneración por el cine y la búsqueda de una forma única de tiempo que a ti y al 90% de los críticos les hace ver sus películas a cabezazos muestra hasta qué punto las grandes imágenes persisten a pesar de la falta de atención. El cinéfilo santurrón de Díaz crea una película que es una suerte de anticine, es decir, viéndola mirarás tu móvil, quizá la pases a 1.25 u omitas partes. Aun así, cuando vuelvas a mirarla seguirá ahí, imponiéndote su ritmo pausado, no necesitando tu atención, siendo un artefacto no hecho para satisfacerte. Eso te cabreará y te gustará en un musical filipino que, del mismo modo que Lars von Trier llevó el musical al melodrama con “Bailando en la oscuridad”, consigue llevar el musical a la crónica colonial a través del desvencijado drama de un poeta y los berridos dialogados de individuos imbuidos por el virus de la patria.

Te gustará si te gusta

  • “Fitzcarraldo”, si Werner Herzog hubiera terminado de rodar con su protagonista original, Mick Jagger, y la hubiera convertido en una ópera rock.
  • “The Act of Killing” o “General Idi Amin Dada”.
  • Los retratos de la barbarie colonialista, en especial “El año que vivimos peligrosamente” con Peter Weir paseando su miembro, para variar.
  • Porque si has podido con esto podrás con “Soy Cuba”, una de las cumbres del cine soviético propagandístico que elevó el plano secuencia hasta el delirio.
  • Películas largas cuya duración es una forma de criticar la idea de productividad inoculada por sociedades occidentales: la obra maestra “Baa Baa Land” (8 horas contemplando ovejas) que superó a la vacas de la granja de “Sátántangó”, de Béla Tarr.

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Año de producción 2018 Duración 234m País de producción Filipinas Géneros Cine Asiático, Cine de Autor, Drama, Musical